Periodista y, sobre todo, aficionada de
murgas, Mery Gorostiza se siente privilegiada por haber disfrutado el
concurso de murgas en la grada y esta edición, haber formado parte del
jurado. Tras esta experiencia, deja varias reflexiones.
¿El concurso tuvo nivel?
Hubo nivel a ratos: murgas que tuvieron
muchísimo nivel, como Mamelucos, Zeta-Zetas, Burlonas. Estas últimas
tuvieron unas letras magníficas. Traviata también. Luego hubo otros
momentos donde no hubo tanto nivel como el que esperamos año tras año
los aficionados. Ha sido el concurso montaña rusa.
¿Le sorprendió alguna murga?
Reconozco que Zeta-Zetas me gustó
muchísimo, Mamelucos me encantó... Tienen un nivel bestial desde hace
años y suenan como un coro; son maravillosos. También Bambones estuvo
muy bien, creo que se tomaron la revancha con respecto al año anterior.
Traviata se ha vuelto a reencontrar con su esencia, y Burlonas.
Desbocados hicieron un gran papel y se posicionaron para pasar a la
final, aunque les falta un puntito más; estoy convencida que el próximo
año van a hacer de los mejores. Fueron una gran sorpresa.
¿Coincide su puntuación con la valoración global del jurado?
Sí, coinciden. Además, entre el primer y
segundo premio hay muy poca diferencia. Cualquiera que hubiera ganado
-ganó Zeta-Zetas-, hubiera sido igual de justo. En mi caso, coincide
plenamente con lo que voté y, sobre todo, con lo que sentí en la final.
¿Qué ganó: crítica o espectáculo?
Intentaron ganar con la crítica, pero ha
ganado el espectáculo. Es verdad que hemos tenido grandes letras.
Burlonas, por ejemplo, ha dado un puñetazo sobre la mesa con la crítica;
me recordaron incluso un poco a Singuangos. Hicieron unas letras
críticas fantásticas; el primer tema de Bambones fue crítico a más no
poder, al igual que Mamelucos. En la final primó el espectáculo de
Zeta-Zetas, que me dejó con la boca abierta. Incluso cuando conectaron
con los canarios que están fuera, se me escapó una lagrimita.
¿Hacia dónde va el concurso de murgas: modelo Zeta-Zetas o crítica Bambones/Burlonas?
Cabe todo en el concurso de murgas y
siempre estarán los aficionados que prefieran la crítica al humor o
viceversa, o los que quieran el espectáculo audiovisual o 2.0, donde
Zeta-Zetas son sus máximos exponentes. La final es como un buffet
libre de Carnaval, siempre tendrá lugar la crítica, el humor... y nada
sobra y todo suma; a uno le gustará más las cosas. Todo hace que sea tan
grande.
Por su experiencia este año como jurado, ¿debería arrastrar a final la puntuación de fase?
No. A lo mejor lo que ocurre es que hay
murgas que lo dan todo en la fase para pasar y luego, cuando llegan a la
final, echas de menos algo en su repertorio... Con todos mis respetos,
me dio esa impresión, por ejemplo, de Diablos Locos, creo que hicieron
mejor fase que final, aunque es verdad que me reí con ellos en la
"Escuela de baile", es pura esencia trónica, pero pensé que iban a hacer
un formato más parecido a la Fasnia de hace unos años que hasta yo me
sé de memoria; en la final del viernes, me faltó un poquito. Apostar
todo en fase puede evidenciar un bajón en la final, que fue lo que le
pasó a Triquikonas o Burlonas, que quizás hicieron mejor fase que final,
y les faltó alguito.
¿Había más plazas finalistas que murgas con méritos?
La final a ocho se hizo un poco larga;
fueron siete horas. A mí se me pasó muy rápido el tiempo porque yo
disfruté muchísimo con todas las que subieron a cantar, además este año
el jurado decidimos que nos poníamos de pie para cantar y bailar los
pasacalles y las despedidas. Quizás habría que plantearse que ocho
murgas en la final son demasiadas. A lo mejor, reduciéndola a seis
murgas los propios grupos echaran el reto todas. Igual que ha habido
grandes momentos con murgas impresionantes, ha habido otros con murgas
que tendría que replantearse la senda que están llevando. El sistema de
puntuación es muy justo; no sabíamos las notas del resto de los jurados
porque no hay deliberación.
¿Desconsuelo por no ver a Trapaseros en la final?
Trapaseros lo hizo en fase muy bien. El
tema del musical de Queen estaba muy bien, pero no tanto como lo que
esperamos. A veces el fallo es mío, que espero muchísimo de una murga
porque sabes que lo puede hacer y que lo vale, y cuando llega y hace eso
dices... "¡ay, me ha faltado algo!". Eso le pasó a Trapaseros, que
podían haber estado en la final perfectamente. Creo, honestamente, que
las ocho que pasaron eran las que tenían que estar y creo que Desbocados
se quedó a las puertas y lo hizo maravillosamente, aunque les faltó un
poquito más.
Eso no lo puedo decir yo... (Se ríe). Al jurado le pondría un 7.
Humberto Gonar


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