En los grupos del Carnaval, los componentes son realmente unos apasionados de esta fiesta que están muchos meses ensayando letras, canciones, coreografías,… para participar en el concurso y disfrutar de la fiesta desfilando por la calles de la ciudad. Pero como hemos hablado en otros artículos anteriores, con el paso de los años estos se han convertido en verdaderas “empresas profesionales”, en donde se pagan músicos, directores musicales, letristas, coreógrafos, grupos de baile, coros… Esto nos hace replantearnos el amor o dedicación al Carnaval de las nuevas generaciones, ya que, muchos si no cobran no salen.
Como se habla en cualquier reunión sobre el Carnaval, y sobre todo de historia carnavalera, nos planteamos que cuando una generación que ahora mismo ronda los cuarenta años que pertenecieron a la época dorada del Carnaval de Tenerife, aquella del traslado del Teatro Guimerá a la Plaza de Toros y posteriormente a la Plaza España; muchos grupos terminarán por desaparecer , ya que, aunque no tengan cargos dentro de los colectivos son los “verdaderos” amantes de la fiesta y cohesionan los grupos para preparar todo lo necesario para cuando llegue Febrero.
