Los chicos de Luis Mariano González habrían cumplido esta edición 25 años de su fundación pero, como dijo ayer su director y alma máter a EL DÍA, "ya no hay arraigo en una murga; se coleccionan chándal y resultados".
Ajeno al trajín que se vive en los locales de ensayos la víspera del concurso, Luis Mariano asegura que no lo echa de menos. "Soy una persona con bastante sentimiento y por situaciones internas de la murga ocurridas el año pasado me fui muy triste y me acabó pasando factura a nivel personal", admite. "Hoy Guachipanduzy no tiene cabida en este mundo murguero", cuenta el director, que dice que el grupo se volverá a reunir después de Carnaval y será entonces cuando se decida si vuelven. "Igual no se tendrá que decidir nada porque solo van 5 o 6 personas. Otra posibilidad es que siga con otras personas. Ya habrá tiempo de verlo", dice el carismático murguero.