Gilberto Velázquez acumula una trayectoria de 30 años trabajando con pasión en el estilismo y la peluquería. Comenzó su andadura profesional en Italia y desde entonces ha trabajado también en diferentes salones por el territorio nacional. Actualmente, gestiona su propio salón en el corazón de Santa Cruz de Tenerife, desde donde se dedica con el mismo entusiasmo de siempre a sus clientes y, de manera habitual, a proyectos relacionados con la moda y el cine.– ¿Cómo empiezas en el mundo del estilismo y la peluquería?
“En realidad yo era estudiante de electricidad, pero fue gracias a tres amigas peluqueras que me vieron hacer cositas y me dijeron que qué hacía yo estudiando electricidad si tenía duende para la peluquería. Así empecé con ellas. Después, tuve la oportunidad de irme a Italia. Allí trabajé en uno de los mejores salones de ese país, muy vinculado al mundo de la moda, y donde aprendí mucha cultura sobre la moda durante los cinco allí que estuve allí. Entonces decidí volver para mi tierra porque lo echaba de menos todo”.
– ¿Cómo recuerdas estos principios, ese cambio drástico?
“Fue complicado porque estaba haciendo lo que quería mi padre que hiciera, que era electricidad, y yo quería peluquería. Fue una de las razones también por las que ‘escapé’ a Italia, y allí profesionalmente tuve muchísima suerte”.


