Las candidatas a Reina del Carnaval de la Tercera Edad de Santa Cruz de Tenerife 2012 son tres y ya tienen cada una su diseñador. Así lo afirmó Juan Carlos Armas, director de las Galas del Carnaval chicharrero.
1985
aquel Carnaval de…
Juan Viñas
Juan Viñas es al Carnaval lo mismo que la plaza de España, el callejón del Corinto o el templete de la plaza del Príncipe. Artífice del Carnaval moderno, padre gestador de ideas y novedades que le dieron a esta fiesta una nueva dimensión, Viñas duda al elegir un Carnaval en concreto porque fueron “muchas, muchísimas” las fiestas que vivió intensamente y son cientos las anécdotas que podría contar de cada una de ellos. Pero finalmente se decanta por 1985; el año en el que contrató a José Tamayo. Un hombre de trayectoria internacional “que le dio una proyección extaordinaria a la Gala”. “Era un hombre conocido en todo el mundo, en España, en América, en Europa y fue como si nos contagiara porque ese año, la Gala se convirtió en algo enorme”. La contratación de un director de la talla de Tamayo surgió, recuerda Viñas, de una idea de Isabel Coello que se la comentó a la entonces concejal de Fiestas, Ana Oramas, y “sin mucha confianza en lograrlo, hicimos unas llamadas y, al final, todo salió”. Con Tamayo fue Juan Viñas a ver varias posibles localizaciones para la Gala “porque en el Guimerá ya no cabíamos; las reinas no pasaban por los pasillos y ya hasta la Recova Vieja que usábamos como camerino, se nos hacía pequeña”. De hecho, “desde hacía un par de años, las reinas tenían que entrar por detrás porque si no era imposible y teníamos claro que allí no podíamos seguir”. Por eso fueron a ver el parque La Granja “que no le disgustó a Tamayo para hacer la Gala”, a la plaza de España, la Candelaria, al parque Don Quijote… “hasta que vio la plaza de Toros y no tuvo ninguna duda de que tendría que ser allí”. En lo que se refiere a la Gala y su organización, Viñas recuerda que Tamayo “estaba hasta el último momento sacando cosas de su chistera” y eso le daba a sus galas un componente de frescura y de sorpresa “enorme”. Apunta también Viñas que Tamayo llegó a la Isla con un equipo de profesionales “de primera categoría” puesto que, solo por poner un ejemplo, su escenógrafo era Gil Parrondo, un hombre con dos Oscar en su carrera, por lo que “acumulaban mucha experiencia a lo que se suma que entendieron desde el principio no solo lo que era la Gala y cómo la quería el pueblo de Tenerife sino cómo darle una nueva proyección sin perder su esencia”. El primer Carnaval de Tamayo fue, sin duda, el primer Carnaval que hizo darse cuenta a los chicharreros de que esta fiesta podía ser un referente internacional.

La gala de la plaza de Toros
Fue el primer Carnaval de Tamayo y el salto a la Plaza de Toros. El año en el que la polémica no estuvo en la duración de la ceremonia ni en los trajes de las reinas sino en el supuesto codazo que el alcalde, Manuel Hermoso, le dio a un cámara de Televisión Española. Los Singuangos se hicieron nuevamente con el primer premio del concurso de murgas e incorporaron, por primera vez, el show que acabó por convertir la final en todo un espectáculo. Los Tamanacos ganaron el Armonía y Ritmo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario