Entre los niños y niñas destacaron los grupos de más de 12 participantes, que llenaron las tablas del Recinto acompañados al ritmo de las músicas de lo más variado. De ellos, los pequeños pingüinos del Centro Infantil Payasín despertó tanta ternura entre los asistentes que contagiaron los suficiente al jurado para que les entregara el primer premio de esta categoría.
El derroche de la cantera estuvo acompañado en todo momento por los gritos de ánimo de sus fans más incondicionales: sus familias. Padres, tíos, hermanos y abuelos se prodigaron en aplausos y alguna que otra lágrima ante el momento que estaban protagonizando sus retoños y se agolparon a las vallas cámara en mano para inmortalizar el desfile.
Los pequeños dieron paso a la participación de los adultos, entre lo que destaca la escasa inscripción en la categoría femenina individual con solos dos fantasías frente a las once presentadas en la categoría masculina. Con menos hueco para la improvisación y mayor apuesta por la puesta en escena, los participantes dejaron a los espectadores con la boca abierta ante fantasías tan trabajadas y otras por su originalidad.
Las risas estaban aseguradas con la entrada en el escenario de Darío López, que durante varios años sorprende con atrevidos sketchs y parodias. En esta ocasión se vistió de cajera de Mercadoña para decir que "es más difícil encontrar un punto de venta que un cajero de CajaCanarias". Como espectáculo el concurso presentó una novedad: la pantalla que decora el Recinto Ferial mostró imágenes de lo acontecía en sobre las tablas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario