“A esto hay que sumar que por pulso y púa siempre hemos entendido bandurrias, laúdes e incluso alguna mandolina, pero no la utilización de una vihuela como hicieron Los Aceviños”, argumentó Pérez, quien recuerda que “hay unas normas establecidas desde hace muchos años que hay que cumplir”. “Los violines y los timples también son instrumentos de cuerda y nunca se han sacado”, replicó.
Respecto a las protestas por que algunas rondallas también se saltaron el punto de la llegada una hora antes del comienzo del concurso, el presidente de la Federación señaló que este hecho no se contempló en la queja remitida “porque esto no se mira tanto con lupa, pero en todo caso de eso tiene que estar pendiente la organización”.
Igualmente, recordó que los seis grupos pertenecen a la Federación, pero que son Los Aceviños “los que no están muy por la labor de continuar, porque desde hace unos años siempre ponen pegas para determinadas cosas”. “Lo que pedimos es que todos cumplamos las mismas normas”, aclaró.
DEL PURISMO AL POPULISMO
Pérez mostró su preocupación también por la desaparición de la lírica, la ópera o la zarzuela. “Se están echando a perder. Son géneros diferentes al populismo de un pasodoble… a este paso prepararemos un popurrí de Pepe Benavente, canciones infantiles como las de los payasos de la tele, y haremos unas gracias sobre el escenario”, ironizó. “Si aquí de lo que se trata es de llevar un capote y lanzarlo al público, ya empezamos a hacer tonterías que es mejor dejarlas para las murgas, las comparsas o las agrupaciones musicales”, continuó el presidente de los grupos líricos, quien agregó que el jurado “se dejó arrastrar más por la respuesta del público que por su criterio profesional” a la hora de valorar.
Respecto a la introducción de elementos innovadores en la puesta en escena llevada a cabo por algunas de las rondallas en el certamen celebrado el domingo, opinó que debería haber “mayor seriedad, porque si nos ponemos a bailar terminaremos concursando como si estuviéramos en La Baranda o El Halcón”, concluyó.
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