La rana -¿o sapo?- en cuestión se puede localizar sin excesiva dificultad en los bancos de imágenes disponibles en internet. ShutterStock, Photaki o Depositphotos, por ejemplo. Los llamativos besos del batracio, en despliegue proactivo de cariño, forman parte de los fondos de Pegatinatix, portal de adhesivos y pegatinas. Las dudas de los seguidores del Carnaval son, básicamente, dos: ¿es un plagio en toda regla? ¿O se trata de una extrapolación, una licencia artística, más bien poco currada?
Algunos entendidos en el diseño gráfico ya advirtieron ayer a la organización, la Sociedad de Promoción de Las Palmas de Gran Canaria, que los carteles debían ser obras originales, tal como recogen las bases del concurso. La administración municipal ya ha puesto el hecho en conocimiento del jurado, que integraron este lunes Esther Galván Guillén, vicepresidenta de la Federación Insular de Grupos del Carnaval; Alberto Pérez, de la Asociación de Diseñadores del Carnaval; Ariel González Ojeda, de la Plataforma por la recuperación del Carnaval; y Sergio García, de El Corte Inglés, como representantes de la fiesta. Javier Darriba, periodista de Canarias 7, y Fernando Canellada, de LA PROVINCIA/DLP, por los medios de comunicación. y Óscar Rodríguez, artista y diseñador de Oquio; Alessio Lubrano, de Promedia Central; y Pablo Montesdeoca, diseñador de Recrea, como técnicos expertos en el área del diseño y la comunicación empresarial. Los expertos decidirán ahora sobre la oportunidad de admitir entre los finalistas al cartel de la discordia.
Lo que debían enjuiciar era la construcción de las obras, cuyos autores no les fueron revelados. No sólo bajo criterios estéticos: se puntúa su adaptación como soporte gráfico en un entorno profesional de comunicación.
Un dato: la web ShutterStock, por aludir a una que viene al caso, cuenta con 25 millones de imágenes. Otros bancos manejan un contingente similar. Es habitual que los profesionales tiren de recurso para completar sus trabajos. En muchos casos, eso sí, alterando el archivo de base. Detectar el plagio se convierte en tarea de rastreadores de la red. Los adictos a la información carnavalera han alertado del peligro de tragarse un sapo, y ahora el jurado decidirá, para que los internautas procedan en adelante a la elección popular del ganador, en el sitio participacion.laspalmasgc.es.
A.O.
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