Al respecto, ha aclarado que aún el Consistorio no ha pagado nada de lo que se había acordado, como las costas judiciales afrontados por los vecinos desde el año 2009.
Asimismo, la edil ha apuntado que ninguno de los afectados por el convenio ha solicitado al Ayuntamiento que se otorgara otro alojamiento alternativo a su vivienda durante los carnavales.
En este sentido, Bolta ha indicado que la Institución municipal ha cumplido "a rajatabla" el plan establecido que, en entre otras medidas, incluía el aumento de la seguridad y vigilancia en el entorno del edificio y la reducción de los niveles de ruido y música en el parque Blanco y en el de Santa Catalina.
La edil ha recordado también que este conflicto "no es nuevo", sino que viene desde los años noventa y que siempre las sentencias judiciales al respecto han abogado por la conciliación entre el derecho al descanso de los vecinos y la fiesta, "pero no explican cómo hay que hacerlo, por lo que ha habido que negociar con los afectados para llegar a un acuerdo que respete ambas cosas".
"Hemos cumplido con nuestra parte", ha opinado Bolta, quien ha evitado pronunciarse sobre si se ha creado un precedente para que otros vecinos soliciten compensaciones por los perjuicios causados por las fiestas, si bien ha reconocido que los del edificio Simón Bolívar son los más cercanos a la zona en la que se celebran los actos nocturnos o los mogollones del carnaval.
Para la concejal, los vecinos inicialmente "no actuaron como dios manda", porque esperaron al último momento para presentar el contencioso judicial.
En cualquier caso, Bolta ha destacado que "nunca se barajó ningún sitio alternativo" para la celebración de los mogollones porque "a todos nos gusta quedarnos en el parque con el escenario, y no tener que ir a bailar lejos".
No hay comentarios:
Publicar un comentario