Este "no ha sido un año fácil", pero al final toda la dedicación que tanto los miembros de la directiva, como los componentes (los de ahora y los que se han ido desde hace años) y sus familias han logrado formar un equipo indestructible. Nunca imaginaron revalidar el primer premio de interpretación porque es algo que no suele ocurrir en el certamen de murgas infantiles. "Había mucha presión detrás; pero no nuestra, si no de la gente de fuera que comenta muchas cosas a los niños, cuando ellos solo quieren pasarlo bien y disfrutar, aunque suene típico decirlo", aclara.
Cuando se bajaron del escenario el pasado viernes comenzaron a creer que la situación que vivieron en 2016 podría repetirse. "Siempre les pedí tranquilidad, aunque es cierto que nada más bajarnos todo el mundo nos dijo que era nuestro el primer premio", añade. "Nosotros lo pasamos bien y todas las ideas que llevábamos parece que funcionaron", concreta. Este año cuentan, como ya ocurrió el año pasado, con la dirección musical de Óscar Gómez, de Ni Pico-Ni Corto. Sus letras tienen su origen en ideas que crea Josua Sánchez (también diseñador de su fantasía) y en la capacidad para hacerlas de Ione Expósito.
Todavía con la purpurina en la cara –después de acostarse a las siete de la mañana ya el sábado tras toda una noche en la que había mucho que celebrar–, Ángel Cabrera cree que es pronto para pensar en el próximo año. "Habrán ideas y ahí estaremos, eso sin duda", apuesta, pero ahora solo hay que pensar en las próximas semanas, donde disfrutar de la fiesta es la única prioridad en la que quieren pensar. Ya el año pasado, cuando ganaron también el primer premio, tuvieron más actuaciones que nunca y este año, si todo sigue igual, la situación será idéntica. "Tendremos tiempo para pensar después", subraya.
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