Los barrios de Telde se han propuesto recuperar el Carnaval tradicional. Lejos del jolgorio multitudinario y de galas cuidadas al detalle, recuerdan esos bailes de máscaras donde cubrirse la cara con sábanas o talegas de pan era lo más habitual, además de comer durante días enteros tortillas de calabaza y beber anís. Referente a lo actual, este sábado 24 será la carrera de tacones y los que quieran participar pueden inscribirse en Festejos hasta el mismo día.Es un hecho que las carnestolendas han cambiado. Si escuchamos a los mayores hablar de lo que era este jolgorio, es inevitable que las máscaras y los bailes de cuerda sean protagonistas, tanto como las tradicionales tortillas de Carnaval o el anís del mono que daba su puntito al jolgorio. Actualmente las galas por todo lo alto o los encuentros multitudinarios son lo más usual, celebraciones que se alejan de las costumbres que vivieron muchas generaciones. Afortunadamente, existen aquellos que experimentaron la fiesta de antaño en sus propias carnes y hoy luchan para mantenerla y enseñarla a los nuevos. Así lo han hecho varios barrios de Telde. Compaginando con el actual, han creado su propio festejo en las asociaciones de vecinos, veladas en las que las parrandas ponen la música que invita a las mascaritas a bailar y a retroceder en el tiempo.
"Es maravilloso recuperar el Carnaval antiguo de nuestros abuelos y que, además, sea un éxito", señala Julia Martel, presidenta del Patronato La Sal en La Garita tras la que montaron con los vecinos del barrio en su local. Disfrazados los hombres de mujeres y viceversa con los trajes tradicionales "de viejitos o cubriéndose la cara", apunta Martel, vivieron una jornada donde la música canaria, las tortillas de calabaza y el buen ambiente reinaron en todo momento.


