Tana Rodríguez López, presidente y alma mater de la murga infantil Distraídos, y su inseparable mano derecha, Nahimir Álvarez, acudieron en la mañana del sábado a retirar algunas cosas de la sociedad después de haber acordado la noche del viernes no volver a participar en el Carnaval. Y se marcharon de vacío a sus casas con lágrimas en los ojos, embargados por la pena de una decisión que supone el cierre a una institución que nació hace catorce años y que en la última década revolucionó el certamen.Aunque se ha dejado pasar unos días desde que la directiva tomó la decisión de cerrar definitivamente la murga por si reconsideraban la postura, el presidente de Distraídos asegura que todos están de acuerdo en finalizar un ciclo, una etapa, a pesar incluso de las innumerables llamadas y mensajes que han recibido de aquellos compañeros de otras murgas y excomponentes que agradecen la entrega durante estos catorce años. Más de ochocientos niños han pasado por las filas de Distraídos, la murga que cantó sentada con pupitres un año o como gigantes, sobre plataformas de dos metros y medio, e incluso obligó a cambiar a Fiestas las bases para poner coto a sus "locuras".
En su lenguaje, la palabra más repetida en estos catorce años ha sido innovar. Y así lo han hecho, con el ingenio de Tana Rodríguez López y su ejército de colaboradores. Así, cada vez que subían a cantar Distraídos, los niños contaban con casi tantos colaboradores como componentes que les repartían todo el atrezzo que utilizaban para la parafernalia.
Junto a Tana Rodríguez López, han sido piezas fundamentales en el último Carnaval Nahimir Álvarez, Dani de la Cruz, Texenery, Betuel, Aythami, Iraide, Yurena, Julio Alfonso y Lucía Nuez, la directora de cuna de Distraídos. Ella comenzó siendo bebé y desde 2018 está al frente de su murga.










