
El autor gaditano Juan Carlos Aragón es toda una institución de los
Carnavales que se celebran en la Tacita de Plata. “Soy un cantautor
frustrado y tengo un punto de flamenco reprimido”, admite el intérprete
que profesa devoción por el cantautor cubano Silvio Rodríguez desde que
lo conoció hace 30 años. En el concierto que ofrecerá en Lanzarote
cerrando la gira en la que ha compartido escenario con la chirigota de
‘El Canijo de Carmona’ y los Hermanos Barba, Aragón ofrecerá un
repertorio combinado de canciones personales y universales compuestas
para comparsas célebres como ‘Los condenados’, ‘La Banda del Capitán
Veneno’, ‘Los ángeles caídos’, ‘Los millonarios’,’ Los parias’ o ‘Los
peregrinos’, entre otras. El Teatro Municipal de Tías acogerá la
actuación el día 23 de abril, a las 20.00 horas.
“Los gaditanos tenemos varios venenos dentro que son, por encima de
todo, el Carnaval, la Semana Santa, el mar y el fútbol. Mis letras
hablan de todo y se desarrollan alrededor de las cuatro grandes
constantes poético-literarias que son el canto a la tierra, el canto a
las cosas del mundo, el canto al amor y el canto a la gente”, señala.
Artistas como Alejandro Sanz o Manuel Carrasco han cantado a su
manera temas de este profesor de Filosofía, escritor, articulista y
compositor, que está considerado hoy por hoy el autor más mediático de
Cádiz, capaz de levantar pasiones como nadie, bien a favor, bien en
contra: todo menos la indiferencia. Además ha publicado un libro de
poemas y dos de ensayo sobre el Carnaval y sus alrededores.
De 50 años, Juan Carlos Aragón asegura que “el éxito de una buena
composición en una comparsa se fundamenta en la música y la melodía, que
es lo que te entra por el oído. La comparsa emociona y la chirigota
hace reír al público, bien a través de la lírica y la expresión de los
sentimientos íntimos, o bien a través de la épica tratando temas de
actualidad. Si la música te taladra el oído y la mente, la letra entra
más fácilmente y a partir de ahí hablamos. Si la música no entra ya
puedes escribir la Biblia en pasta que…”, explica el autor.