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| Naara Hernández, en el local de Triquikonas |
Si de Ni Picas-Ni Cortas se dice que fue la murga femenina que demostró que las mujeres tenían un lugar destacado en el concurso de murgas, Triquikonas han venido a demostrar que los cartones no son solo para los hombres, sino que también lo pueden lograr ellas, incluso cuando el jurado se equivoca y no se lo da. El colectivo que presidiera hasta hace dos meses y durante los diez años de su vida Yerai Lorenzo afronta una nueva etapa no solo sin uno de sus referentes, el propio Yerai, sino sin Almudena Domínguez, la directora durante estos dos lustros que se ha trazado otras metas. “Se marchó por la puerta grande y sabe que si quiere volver tiene las puertas abiertas; ojalá, es una muy buena aguda. Ella ya conoce quién es la nueva directora”, explica Naara Hernández, flamante presidenta de Triquikonas y una de las pocas fundadoras que sigue en el grupo que hoy integran 98 componentes… “y porque cerramos el cupo”, explica sin borrar la sonrisa de su cara.
Junto a Naara Hernández, también una de las mejores percusionistas del Carnaval, la acompaña en la entrevista Nayole Peraza. Aunque no es de las fundadoras de Triquikonas en 2005, ella se incorporó en 2009, justo cuando lograron el primer pase a la final. “Nos dimos cinco años para llegar a la final”, explica Naara. Fran Trujillo “La Juana” y Lolo Tavío, precisamente el primer año que lograron la final, fueron sus avales musicales, pero ya desde 2009 decidieron emprender una trayectoria “made in” la propia murga, sin pagar a nadie.
Nayole lleva el Carnaval en sus venas. Mascota de Chinchositos, primera Princesa Infantil de la Gala de la cantera, mascota de Ni Picas-Ni Cortas, hija de Loli Peña -directora de Ni Picas-, y ahora con el difícil reto de ponerse al frente de la murga femenina que está de moda en el Carnaval.