Este año esta concentración cumple su 49 aniversario. "En la próxima edición tendremos medio siglo", asegura orgulloso el presidente de la Club de Automóviles Antiguos de Tenerife, Abel Febles. Afirma que no cree que exista otro colectivo que haya mantenido durante tanto tiempo un evento como este, algo que achaca a la gran afición que existe en la Isla por estos vehículos.
La rehabilitación de estos automóviles es costosa, no solo por el alto precio que puede llegar a costar, sino porque en la actualidad muy pocas personas conocen los entresijos mecánicos de estas antigüedades a motor. Por eso, se trata de un trabajo complicado que requiere de mucha mano experta y también de imaginación a la hora de tratar de conseguir o fabricar los repuestos.
El coche más antiguo que pudo admirarse en la exposición fue el Berliet Lyon AM Torpedo, con la matrícula TF-46 del año 1911. Este vehículo llevaba ya varios años siendo el único coche centenario de la exposición, pero en 2019 cumple también 100 años el Fiat 501 Torpedo con matrícula TF-613, propiedad de Carlos Hernández Salinas.