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lunes, 11 de marzo de 2019

Vuelta al pasado del automóvil

Para despedir el Carnaval una vuelta por los primeros años del siglo XX. Así es como dicen adiós a la fiesta los amantes de los automóviles antiguos que este domingo celebraron su tradicional concentración en el parque García Sanabria de la capital. Vestidos de época para la ocasión con sombreros, chalecos y guantes, los participantes mostraban orgullosos sus vehículos restaurados, mientras atendían al reclamo de las decenas de curiosos que les solicitaban una fotografía junto a ellos.

Este año esta concentración cumple su 49 aniversario. "En la próxima edición tendremos medio siglo", asegura orgulloso el presidente de la Club de Automóviles Antiguos de Tenerife, Abel Febles. Afirma que no cree que exista otro colectivo que haya mantenido durante tanto tiempo un evento como este, algo que achaca a la gran afición que existe en la Isla por estos vehículos.

La rehabilitación de estos automóviles es costosa, no solo por el alto precio que puede llegar a costar, sino porque en la actualidad muy pocas personas conocen los entresijos mecánicos de estas antigüedades a motor. Por eso, se trata de un trabajo complicado que requiere de mucha mano experta y también de imaginación a la hora de tratar de conseguir o fabricar los repuestos.

El coche más antiguo que pudo admirarse en la exposición fue el Berliet Lyon AM Torpedo, con la matrícula TF-46 del año 1911. Este vehículo llevaba ya varios años siendo el único coche centenario de la exposición, pero en 2019 cumple también 100 años el Fiat 501 Torpedo con matrícula TF-613, propiedad de Carlos Hernández Salinas.

martes, 10 de abril de 2018

Domingo de Piñata, el gran olvidado


Resultado de imagen de actuación ni fu ni fa plaza del príncipeEn nuestra reflexión semanal sobre el Carnaval, nos vamos a centrar en el último día de la fiesta. En la reciente reunión de las murgas adultas e infantiles con el Ayuntamiento de Santa Cruz, ha propuesto que el Domingo de Piñata tenga un poco más de importancia, debido a que el Carnaval en la calle son solo nueve días al año y tras las resacas de las grandes verbenas del segundo Carnaval de Día y de la noche del Sábado de Piñata, el último día pasa desapercibido. Además, algunos grupos tienen actuaciones que casi no son seguidas por el público carnavalero, que en su mayoría está de descanso dominical, en la búsqueda de fuerzas para una semana laboral que comenzará al día siguiente.

En los últimos años este día era el de los actos más tradicionales, como son la exposición de coches antiguos en el Parque García Sanabria o la actuación de la Afilarmónica Ni Fú-Ni Fá y la agrupación musical Los Fregolinos en la Plaza del Príncipe. Ambos actos, por la cantidad de años que se llevan realizando, atraen más a las personas de cierta edad antes que a jóvenes y por eso la afluencia de público que logran no es tan masiva.

Por eso los grupos han propuesto una alternativa, para no perder este Domingo de Piñata, y su importancia en la fiesta: Un pasacalles de todos los grupos desde sus locales de ensayo hasta la Plaza de España (se fijaría un sitio de referencia para quienes vengan de lugares más alejados). Además, en este acto se anunciaría el cartel de la siguiente edición del Carnaval y se cerraría el programa con la tradicional exhibición pirotécnica.


domingo, 18 de febrero de 2018

Hoy, coches antiguos

Resultado de imagen de coches antiguos carnaval santa cruzEsta mañana, desde las 10:00 horas, exhibición de coches antiguos en el parque García Sanabria y, desde las 12:00 horas, recorrido por las calle de la ciudad, finalizando en la avenida de Anaga. 

A las 11:00, actuación de la Fufa en la plaza del Príncipe, y a las 12:00, cita con La Zarzuela. Ya por la noche, a las 21:00 horas, exhibición pirotécnica. 

lunes, 6 de marzo de 2017

'Guapeados' a la antigua

Si uno ayer andaba despistado paseando por el Parque García Sanabria de la capital tinerfeña se habrá sorprendido al toparse con un túnel del tiempo en el Paseo José Blasco Robles (entrada desde La Rambla), donde coches del siglo pasado lucían como nuevos y sus ocupantes guapeados a la antigua se hacían con el lugar. Era la tradicional Exhibición de Automóviles Antiguos de la Ciudad, uno de los actos más importantes del último día del Carnaval. Esta cita con el automovilismo lleva más de 40 años dando un toque clásico a las carnestolendas, que incluye un paseo por la ciudad que acaba en la Avenida de Anaga (Francisco La Roche). "¡Suenan de escándalo!", soltó uno de los paseantes, quedó maravillado.

Estoy cumpliendo 100 añitos, rezaba el cartel de un Hispano Suiza, dejando clara su edad. Un precioso Pierce Arrow blanco de 1930, un particular Austin Ulster del 23 y hasta un Berliet rojo de 1910 se podían ver de cerca. Los propietarios se prestaban a que los curiosos les preguntaran lo que quisieran sobre sus joyas sobre ruedas. Uno de ellos aprovechó la ocasión para dar una clase de historia a una pareja de turistas: "El único lugar donde se venció a Nelson fue en Santa Cruz de Tenerife y fueron milicias, ¡ni siquiera era un ejército y le arrancamos un brazo!". Otros no se atrevían a preguntar pero sí a comentar: "Ese tiene que salir como 30.000 euros...". No eran los coches lo único de otra época que funcionaba a la perfección en el Parque, sino que más de uno se animó a llevar cámaras de fotos antiguas para inmortalizar la cita. Al terminar la hilera de decenas de coches, un corro abrazaba a dos parejas que bailaban al ritmo de swing.

lunes, 15 de febrero de 2016

Un domingo para decir hasta luego

Trasnochados a los que las horas de fiesta les supo a poco, elegantes coches antiguos recorriendo la ciudad, niños que disfrutan de la feria de atracciones, la Ni Fú Ni Fá en la Plaza del Príncipe y camiones y operarios de limpieza recogiendo toneladas de basura e intentando eliminar el desagradable olor que deja en cada esquina de la capital la noche desenfrenada. Así termina el Carnaval de Santa Cruz. Así es el domingo de Piñata. A diferencia del inicio de la fiesta, para el que sí hay un acto inaugural, para el final del Carnaval no hay evento oficial alguno con el que poder decir adiós a lo grande, quizás porque precisamente no es esa la intención, porque los carnavaleros y noveleros saben que el último domingo es solo para decir un hasta luego.


Desde hace 46 años, cada domingo de Piñata, el Club de Automóviles Antiguos protagonizan una particular cabalgata. Unos 40 coches de los años 30, la mayoría americanos, recorren desde temprano la ciudad para que esta realice un particular viaje al pasado. Pero entre tanta elegancia también hubo tiempo para la queja, pues los propietarios de estos vehículos no están muy contentos con que también ayer la Avenida Marítima acogiese una exposición de coches clásicos, de los años 60. "Somos nosotros los que participamos cada Carnaval desde hace muchos años. Ellos no tienen nada que ver con la fiesta", dijo Juan, fundador del Club.

lunes, 17 de marzo de 2014

Don Carnal va a la Piñata Chica de Tacoronte en coche antiguo

Tacoronte celebró el pasado fin de semana la Piñata Chica del Carnaval, que comenzó el pasado viernes con un festival de artistas en el Auditorio Municipal Festival de Carnaval. El sábado, tuvo lugar el II Carnaval de Día en la Estación con actividades para niños, concurso de disfraces de mascotas, festival infantil, actuación de mariachi y comparsa y una verbena popular. Poco antes de las ocho se produjo una avería en el motor que suministraba la electricidad y que paralizó durante una hora las actividades, lo que suscitó el malestar de algunos participantes, en particular, por la falta de explicaciones desde la organización.

Ayer, don Carnal se apoderó de Tacoronte. Por la mañana, con la concentración de coches antiguos y clásicos en la plaza del Cristo. Ya por la tarde, fue el coso de la fiesta de la máscara, que discurrió desde El Cantillo a la plaza de la antigua estación, por la carretera general, que siguió con una verbena.

El desfile comenzó con casi una hora de retraso y en un clima frío que contagió también al público que se dio cita para disfrutar de uno de los actos más esperados y que, en Tacoronte, tiene la peculiaridad de que lo abren los coches antiguos. Esta noche, a las 21:00 horas, el entierro de la sardina en la Estación.

lunes, 18 de febrero de 2013

Una vuelta por la Belle Époque


José González Hernández, junto a su Chevrolet del 32, y un grupo de amigos. /Los coches antiguos pusieron la nota de nostalgia en el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife como llevan haciendo los últimos 40 años. Este concurso que atrae a aficionados y curiosos del motor. El Parque García Sanabria volvió a acoger las impecables carrocerías cubiertas de brillantes colores y sus metales lustrados. "Un paseo por la historia en coche de Tenerife, pues algunos de ellos formaron parte de la primera plana de los periódicos en su día pues acudían, con su conductor a recoger a las autoridades y personajes famosos que llegaban al puerto de Santa Cruz para visitar la Isla", comenta el organizador del primer concurso de Coches Antiguos que se hizo en Santa Cruz de Tenerife en 1972 y presidente Real Automóvil Club de España en Tenerife, Juan Farizo.

José González Hernández aparca su Chevrolet de 1932 bajo uno de los laureles de Indias del paseo central del parque capitalino. Ataviado con un traje de la época aprovecha la ocasión para saludar a amigos y propietarios de otros vehículos antiguos. "Mantener una afición como ésta es como cualquier otra. Puede ser costosa por las piezas si te fallan y hay que mandarlas a pedir, pero lo que de verdad requiere es tiempo para mantener la mecánica a punto y limpiar las piezas a conciencia, en definitiva, es darle mucho mimo a estos coches".

Francisco Miguel Jiménez es el propietario de un Buick de color vainilla y de comienzos de los años treinta. Asegura que lo adquirió a través de un amigo, quien lo trajo a la Isla y luego lo compró. Ataviado con tirantes, chaleco y un sombrero de paja, llama la atención la juventud del propietario de este lujoso vehículo construido en Detroit por la Buick Company Motor. Se niega a revelar el precio al que adquirió esta máquina del tiempo, pero asegura que casi como si se hubiera comprado una "casa".

Entre los Ford de los modelos A y T, Buick, Austin, Dodge, Chevrolet y Chrysler, sobresalen un Hispano Suiza, un Rolls Royce, un Pierce Arrow y un Packard de color rojo.

El Pierce Arrow llegó a Tenerife desde Venezuela importado por un familiar del actual propietario, que prefiere no dar su nombre "porque los verdaderos protagonistas en el día de hoy son los coches", aduce. Asegura que se lo adquirió a su tío y que "estaba hecho polvo".

Farizo relata la historia de otro vehículo que está aparcado a su lado. Se trata de un Packard de 1933, de color rojo y volante al lado derecho, del que dice que "lo compró en una exposición en Londres un hombre de mucho dinero de La Gomera" y tiene "una historia muy curiosa ya que se lo pedían prestado cuando llegaban autoridades al puerto de Santa Cruz y las paseaban en él".

Niños y mayores acogieron curiosos otro año más la muestra de automóviles antiguos y algunos incluso pudieron ponerse al volante de las cuidadas reliquias. El olor a aceite y el cuero impregnaron el olfato de quienes lograron subirse en una de estas máquinas cuyos motores apenas superan los 32 o 34 caballos de vapor.

Poco más tarde de las doce del mediodía, los orgullosos propietarios encendieron de nuevo los motores para salir en desfile por algunas calles del centro de Santa Cruz.

Así, la comitiva partió desde el Parque García Sanabria por la Rambla para discurrir por vairas calles del centro de la capital mientras los peatones se paraban para admirar a los viejos, pero embellecidos, vehículos. Al final, los conductores de los automóviles dieron una segunda oportunidad a los curiosos, ya que de nuevo los estacionaron frente al Club Náutico, donde celebraron un almuerzo.
La Opinión de Tenerife Miguel Ángel Autero

43 años rodando a contratiempo


Las sociedades globalizadas, y a pesar de la irrupción de los avances tecnológicos, son espejo de la cada vez más creciente paradoja a la que se refería Rubén Darío en su poema Yo soy aquel que ayer no más decía, esa en la que lo posmoderno se inspira en lo antiguo y lo retro se vuelve moderno. Prueba de ello fue el éxito de convocatoria que tuvo el XLII Gran Concurso en la Ciudad de Automóviles Antiguos, que en la mañana de ayer domingo de Piñata inundó una de las arterias principales del parque García Sanabria de una cincuentena de dinosaurios de cuatro y dos ruedas procedentes de toda la Isla, así como de Gran Canaria, La Palma y La Gomera.

Amantes del mundo del motor, nostálgicos, apasionados de los coches, profesionales, curiosos, jóvenes y mayores componen el público que en la mañana de ayer subió a la máquina del tiempo para trasladarse al universo del automovilismo “anterior al 31 de diciembre de 1939”. “A partir de esa fecha ya no se trata de vehículos antiguos sino de coches clásicos”, explica José Bastarrica Galván, miembro del Club de Automóviles Antiguos de Tenerife organizador, “desde hace 43 años en la Piñata del Carnaval”, de este evento que cuenta con el respaldo del Ayuntamiento de Santa Cruz a través del Organismo Autónomo de Fiestas.

Además de las marcas clásicas como Ford, Rover o Rolls-Royce, en la concentración de vehículos antiguos que ayer llenó de añoranza el García Sanabria se encontraban muchas reliquias (coches, camiones y motos) de coleccionistas privados, incluso, algún tesoro particular, como por ejemplo, un Hispano-Suiza de 1914, con matrícula TF 130, que el próximo año cumplirá una centuria de existencia.

Pero fueron muchos los tesoros motorizados que lucían lustre ayer en la capital tinerfeña. Sus propietarios, ataviados de época -especialmente vistiendo la moda de los años 20 y 30- compartían con curiosos y entendidos el esfuerzo monetario y la dedicación que requiere una joya de estas características. Y es que muchas de las piezas que componen sus motores ya no se fabrican y “cuando eso ocurre, hay que hacerlas”, explica José Bastarrica.

A pesar de la inversión que supone un vehículo de estas características, sus dueños reconocen que no lo cambiarían por ninguno de los que se encuentra en la actualidad en el mercado automovilístico. Un espíritu de estas características que tiene mucho sentido en una de las provincias españolas con mayor afición a los coches antiguos, según José Bastarrica.

Fieles a su cita carnavalera, la caravana de automóviles antiguos llevó a cabo su recorrido por el centro de la ciudad, que partió desde el propio parque, cruzó la rambla de Santa Cruz, Costa y Grijalba, 25 de julio, Méndez Núñez, el Pilar para finalizar en la avenida de Anaga. En esta última vía, a la altura del cuartel de Almeyda, coincidió con la II Exposición de Coches Clásicos de la fiesta de la máscara, que también congregó a un significativo público en torno a los propietarios de estas máquinas.

Como es tradición, el desfile finalizó sin complicaciones en el Real Club Náutico de Tenerife donde tuvo lugar el almuerzo de fraternidad y la entrega de galardones de esta edición.

Nana García

Tradicional exposición coches antiguos Tenerife


Imagen de la noticiaTambién en la capital tinerfeña este domingo los amantes del motor han podido disfrutar por partida doble.

Desde primeras horas de la mañana, más de 50 coches clásicos, de casi todas las marcas, ocupaban una de las principales arterias de la ciudad. Curiosos que también pudieron contemplar auténticas joyas de colección que se dieron cita en el Parque García Sanabria.

Un acto, en el que además, los orgullosos propietarios estaban ataviados con vestidos de época. Y es que, muchos de estos vehículos fueron fabricados a principio del siglo XX, y como pueden ver, mantienen el esplendor del primer día.

lunes, 27 de febrero de 2012

Domingo de piñata y joyas del Asfalto

Fieles a su cita. El Domingo de Piñata, tras la resaca de un ‘Carnaval de Día y Noche’ sin cesar – las 24 horas carnavaleras más intensas que se recuerdan desde hace mucho tiempo-, el tradicional Gran Concurso de la Ciudad de Santa Cruz de Tenerife de Automóviles Antiguos celebró su XLI edición, brillante y entrañable acto que tuvo su arranque con la histórica concentración en el Parque García Sanabria, donde un año más se expusieron las maravillas de la automoción de principios del siglo pasado y que aún funcionan como los mejores relojes suizos gracias a los cuidados y empeño de sus propietarios.
Puntuales a su cita, conductores y acompañantes, vestidos de época como no podía ser menos, partieron del García Sanabria para afrontar su particular circuito carnavalero por las principales calles chicharreras, terminando su tradicional aventura carnavalera desplegando sus mejores galas en la avenida de Anaga, para finalizar el trayecto en los aparcamientos del Real Club Náutico de Tenerife, entidad en la que se celebró el tradicional almuerzo, así como la entrega de premios y distinciones a cargo del Club de Automóviles de Tenerife, brillante organizador y perfecto anfitrión de un acto, que por derecho propio, se ha convertido en uno de los puntos fuertes del Carnaval.
Y es que la afición que hay en Tenerife por los automóviles antiguos y clásicos en la Isla es realmente admirable, ya que en la actualidad existen 26 clubes en Tenerife, los cuales cada uno a su manera y forma de ver las cosas velan y trabajan por conservar los coches antiguos y clásicos. Así, en citas importantes se pueden ver y apreciar joyas del asfalto como el Lyon Peugeot de 1907, que mantiene intacta su carrocería y piezas originales o el Ford de 1917 de cuatro cilindros.
También ayer y en la avenida de Anaga, a la altura del cuartel de Almeida, se celebró una exitosa Exposición de Clásicos con la participación de varios clubes tinerfeños.
Diario de AvisosÁlvaro Díaz

Las carrocerías más románticas

Si Eduardo Pérez compró un garaje con casa, y no al contrario, fue por algo; tiene una docena de coches antiguos y clásicos que guardar y necesitaba espacio para estos tesoros. Así que el día que vio la cochera de sus sueños en La Laguna, no se lo pensó dos veces y la compró. Adicionalmente venía con una casa encima, así que mató dos pájaros de un tiro y se trasladó allí con su familia.
Pérez contaba esa historia ayer mientras varias personas se acercaban a fotografiar el coche que había elegido para participar en la concentración que, como cada año, organiza el Club de Amigos de los Coches Antiguos de Tenerife en el parque García Sanabria. De todos los que tiene en su garaje, para la ocasión optó por un Cadillac azul, modelo torpedo, del año 1928, 32 caballos de potencia, siete plazas y 2.000 kilos de peso. Dos pilotos de coches deportivos antiguos montados en uno rojo descapotable.
Lo compró en los años 70 y, tras restaurarlo por completo, pieza a pieza, lo dio de alta en el 86. Eduardo Pérez asegura que jamás ha estrenado un coche. A él lo que le gusta es conducir antiguos y clásicos. Y, como él, a todos los que acudieron con sus vehículos al parque a presumir de joyas con ruedas.
Entre ellos estaba el presidente del Club, José Bastarrica Galván, que andaba de aquí para allá controlando la llegada de los participantes, mientras a unos metros de él descansaba entre los árboles su Chrysler de color beis. Más de 42 coches, dos camiones y hasta un carro tirado por un caballo fueron paulatinamente ocupando espacio en el parque, mientras cientos de decenas de ciudadanos los fotografiaban, posaban junto a los vehículos o metían las narices por las ventanillas para admirar los detalles del interior.
Todos llamaban la atención. Unos por pequeños y deportivos, otros por enormes y elegantes. Entre estos últimos, un Packard Eight rojo que en sus tiempos fue coche fúnebre y vestía más oscuro. También fue admirado un camión Diamond T matriculado en 1931 en color rojo y madera, cuyo propietario, Tomás Marrero, lo rescató del abandono hace cinco años, invirtió miles de euros en arreglarlo y ahora brilla como una estrella.
Mientras la mañana pasaba, el parque se llenaba de más y más curiosos, ciudadanos y turistas, algunos disfrazados para aprovechar el último día del carnaval. Los propietarios de los vehículos contestaban a sus preguntas y satisfacían curiosidades.
La Policía de Santa Cruz también aportó su grano de arena con una moto BMW del 71, y otra persona condujo desde Arafo un Ford del 31, de color beis, en el que estaba sentada una mujer que parecía sacada de una novela de Agatha Christie.
Hubo quien también aprovechó la ocasión para intentar vender. Es el caso de José Manuel Moreno, propietario de ocho Minis. El que vendía era uno de los 500 que se hicieron en Inglaterra en 1989, de 1.300 caballos de potencia.
La jornada, soleada, continuó con un paseo por las carreteras más céntricas de la ciudad y una comida en el Club Náutico de Santa Cruz.
La Opinión de Tenerife Sol Rincón Borobia