El Carnaval ya llegó, ya llegó... un año más a las calles de Santa Cruz de Tenerife con una Cabalgata Anunciadora que, como casi siempre fue lo que tenía que ser: un desorden maravilloso y loco que inundó de ritmo y alegría la ciudad, disfrazando a su paso las principales vías del centro de Santa Cruz. Como mucho, y como siempre también, los disciplinados miembros de la Afilarmónica Ni Fú-Ni Fa abrieron la comitiva apenas cinco minutos después de la hora de inicio, fijada a las ocho de la tarde. Y llegaron igual de puntuales que siempre a la plaza de la Alameda del Duque de Santa Elena invirtiendo una hora y cinco minutos en su recorrido, que se inició en la plaza República Dominicana.
El Carnaval de Las profundidades marinas se pasea ya por la calle tras los días -sobre todo las noches- de concursos y galas previas celebradas en el Recinto Ferial. Ahora, toca el turno a la diversión disparatada y divertida de los vecinos y de los miles de visitantes que, como cada año, vienen desde todas partes para disfrutar uno de los mejores Carnavales del mundo. Y los chicharreros no defraudaron. Anoche, aunque no estaba prevista que apareciera la lluvia, cayeron cuatro tímidas gotas en algunas partes del recorrido, pero apenas fueron unos minutos que ni deslucieron el desfile de murgas, comparsas o grupos de baile y disfraces, ni ahuyentaron al público: más de 84.000 personas, según la Policía Local. Tras la Fufa, los componentes de la comparsa Los Joroperos -ganadora este año del primer premio de Interpretación- llevaron el ritmo por todo el recorrido hasta llegar a la Avenida Marítima. Sin duda, su brío levantó el ánimo a las miles de personas que habían cogido sitio sobre las aceras un par de horas antes.
El Carnaval de Las profundidades marinas se pasea ya por la calle tras los días -sobre todo las noches- de concursos y galas previas celebradas en el Recinto Ferial. Ahora, toca el turno a la diversión disparatada y divertida de los vecinos y de los miles de visitantes que, como cada año, vienen desde todas partes para disfrutar uno de los mejores Carnavales del mundo. Y los chicharreros no defraudaron. Anoche, aunque no estaba prevista que apareciera la lluvia, cayeron cuatro tímidas gotas en algunas partes del recorrido, pero apenas fueron unos minutos que ni deslucieron el desfile de murgas, comparsas o grupos de baile y disfraces, ni ahuyentaron al público: más de 84.000 personas, según la Policía Local. Tras la Fufa, los componentes de la comparsa Los Joroperos -ganadora este año del primer premio de Interpretación- llevaron el ritmo por todo el recorrido hasta llegar a la Avenida Marítima. Sin duda, su brío levantó el ánimo a las miles de personas que habían cogido sitio sobre las aceras un par de horas antes.




