Hablemos de cómo hacer un buen cartel publicitario o no.Este viernes se ha presentado el cartel del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2017, como era lógico han empezado a llover las críticas, y claro, este país es muy dado a criticar desde el desconocimiento y la subjetividad (los comentarios que he leído tipo “esto es una mierda” no aportan nada y solo demuestran la mala educación de algunos y la falta de criterio constructivo). Por ello he decidido argumentar desde la objetividad del diseño de si es o no un buen cartel.
Antes de empezar, tengo que hacer hincapié en que considero al autor del cartel, D. Pepe Dámaso un referente como “artista canario”, aunque en lo personal y de forma general no me gusten sus obras, y menos aún este cartel; aunque esto último ya no es por gustos personales, si no más bien por algo más objetivo como son las bases fundamentales del diseño, y mi criterio basado en mi formación y experiencia en el mundo del diseño.
En lo particular, creo que es un error por parte de las instituciones acudir a artistas plásticos para desarrollar la imagen que ha de representar un evento tan importante como es este Carnaval. Los artistas desarrollan obras desde un punto de vista subjetivo, influenciado por sus momentos en la vida, sus sentimientos y sus vivencias; como decía el autor, “pongo la calavera porque he tenido una experiencia cercana con la muerte y esta calavera representa para mí la vida”. Esto es un error, porque un cartel publicitario nunca ha de representar nada de su creador ya que no todo el mundo compartirá ese mismo punto de vista. Un buen cartel publicitario ha de informar, presentar, o hacer un recordatorio sobre un producto o servicio de una marca para llamar la atención a su público objetivo y que este lo compre o acuda al evento (tiene un fin comercial e informativo además de ser puramente pragmático).




