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miércoles, 29 de mayo de 2013

¿Rueda de prensa o ajuste de cuentas de Saida?

Foto Bolorino Armanai
He intentado esperar 24 horas para contar en primera persona el ajuste de cuentas en el que convirtieron Saida Prieto, su madre y el abogado que las debió asesorar la llamada rueda de prensa ofrecida en la tarde de ayer, lunes 27 de mayo. Más que un juicio público, fue una vista oral, con una aspirante a reina fue descarnada,  que dictó sentencia y condenó a Willy Jorge y a la joven que lució su fantasía. Me recordó aquel espacio que se emitía a primera hora de la tarde en el que se aireaban las vergüenzas ante las cámaras y sobre la marcha se dictaba sentencia, con tres diferencias: en el puesto del “magistrado” estaba Saida; en la acusación, la madre, y la cadena que lo dio no fue Telecinco, sino Televisión Canaria.
Eso sí, Juan Carlos Armas sería incapaz de hacer una puesta en escena tan perfecta. El final de esta gala parece más propio del primer corto de Juan Carlos Fresnadillo, “Esposados” (1996). La comparecencia de Saida escenificó el colofón del festival de aquel maldito 6 de febrero, cuando ella se quemó. En un accidente, palabra que no está en el vocabulario de las protagonistas de la rueda de prensa.
Televisión y horario de tarde lo asocio, además de a Barrio Sésamo, al golpe de Estado, a la corrida de toros cuando murió Paquirri y a las tragedias que, como series en cadena, emite con gran realce Televisión Canaria. Ahora emiten Walker Texas Ranger.
Lo que ocurrió el lunes fue un capítulo suelto. Estoy tan poco puesto en las parrillas de la pequeña pantalla que hasta me pareció ver en el despacho del abogado, en la plaza de San Francisco, al “hombre del tiempo” de Televisión Canaria, a las 18:55 horas, delante de la mesa anunciando la retransmisión en directo de la primera aparición pública de Saida.
Seis, ocho, diez… Hasta doce cámaras de televisión. En un pequeño “comedor” de la ley, con librerías llenas de tomos de jurisprudencia, mesa y tres comensales: Saida, en el centro; su madre, a la izquierda, y el abogado, a la derecha. En apenas cinco metros cuadrados, a los que se llegaba por una puerta interior. Este reservado para Saida estaba separado del común de los mortales por una puerta corredera, que estaba abierta y conectaba con el hall-recibidor del despacho. Allí, pese a multiplicar por diez la superficie de la estancia de los protagonistas, estaban hacinados los periodistas. Delante de Saida, cinco o seis butacas para decenas de reporteros. Hasta ya había uno del programa de Ana Rosa (T5). Sus espaldas las cubrían una docena de cámaras. Detrás, periodistas y amigos sirvieron de relleno para que el personal del bufete sacara unas bonitas fotografías de la concurrida rueda de prensa. Al letrado, o a quien corresponda, solo le faltó colocar un cartelito sobre la mesa con el nombre del despacho…
A las 18:55 horas, el “hombre del tiempo” de la Canaria se pone al frente de la cámara y arranca en directo. Con naturalidad. Como si nada estuviese preparado ni nadie más que él estuviera allí. Pegado a la mesa, dando la espalda a la ley, a los libros de la ley –quiero decir-, comenzó el directo. “Estamos en directo, en el despacho… donde Saida romperá su silencio…”. Hasta tuvo la cortesía, para los telespectadores, de anunciar la llegada de Saida, su madre y el abogado. Y no es el título de una película.
Como si nada estuviera preparado llegaron, se colocaron y entraron en plano. El abogado, haciendo las veces de anfitrión, anunció que Saida leería un comunicado y luego se permitiría una pregunta por medio dado el cansancio de la aspirante. Tal vez quiso decir el letrado que solo un medio preguntara, la Autonómica.
El comunicado fue la obertura del último acto de Carnaval. El del lunes. Después de muchos agradecimientos, un poco de vaselina para amansar a los médicos del HUC, la comparsera demostró que también tiene espíritu murguero, aunque solo puntuaría en crítica.
Fatal. Terrible. Horrible lo ha tenido que pasar. Solo pensarlo supera a uno. Piensas que le pudiera pasar a tu hija y te rompes. Pero quizás la sobreexposición hizo que se aborreciera tanto espectáculo. Tal vez en el primer acto de lo que puede ser, parafraseando un encantador programa de Televisión Canaria, “un paseo por… las cámaras”.
Dada la disposición del “comedor” de la ley y la colocación de los periodistas, ya se puede imaginar que, salvo el presentador de la Canaria y  cinco más, el resto estaba detrás de las cámaras. O sea, no se veía a Saida, su madre y al abogado. A falta del traductor de signos, allí estaban nuestros fotógrafos, que pusieron la banda sonora a esta rueda de prensa: chic, chic, chic.
La primera vez que escuché ese  click, click, click. me alongué por la parte izquierda de la puerta del comedor a ver qué ocurría. Debajo, de rodillas, un compañero que igual grababa con la cámara digital de bolsillo que hacía preguntas. Intenté husmear un poco más y… otro compañero cámara, con una cara apacible y sonrisa que buscaba complicidad, me decía que interrumpía el plano…
Al final averigüé que las lágrimas hacen ruido:  click, click, click. Era como el balancear de una ola arrullada por la madre de Saida. En ese ir y venir de Sevilla a Tenerife… chic, chic, chic. El eterno agradecimiento al alcalde, que estuvo ocho días con ellas allí, y que entró a verla a la habitación no como alcalde, sino como amigo y salió llorando como un niño. Click, click, click.
La CabalgataFrente a estos gestos de inmensa humanidad, otros de inmensa crueldad. “Willy Jorge ha destrozado mi vida”. “Me lo tienen que pagar”. “Esa señorita no me ha llamado”. “Si ella lo ha pasado mal, más lo he pasado yo”.  “No quiero que ese sueño (ser reina del Carnaval) me lo vuelvan a arrebatar”…
Fue una sentencia de 50 minutos. El resumen de dos meses y tres semanas de muchísimo dolor y sufrimiento que nadie querría para sí. Una muestra de que las heridas están abiertas; y supuran.

martes, 28 de mayo de 2013

Saida: ´Willy Jorge tiene que pagar por lo que me hizo, lucharé caiga quien caiga´

"He sufrido mucho, lo he pasado muy mal. Han destrozado mi vida. Por mí y por mi hija voy a luchar hasta el final, caiga quien caiga, pese a quien pese, cueste lo que cueste". Son las palabras de Saida Prieto, la candidata a Reina del Carnaval de Santa Cruz que sufrió graves quemaduras por los efectos pirotécnicos utilizados por el diseñador Willy Jorge. Ayer, con el rostro triste y muy cansado, sin apenas poderse mover y con la mirada en muchas ocasiones perdida, decidió comparecer ante los medios de comunicación. No pudo evitar llorar, sobre todo cuando su madre, Dulce Hernández, que la acompañaba, contaba, con la voz entrecortada, que la Gala del Carnaval estuvo a punto de arrebatarle a su hija. "Saida estuvo a punto de morir. No le deseo a nadie el dolor, el sufrimiento que hemos pasado durante estos meses".
Saida lo dejó muy claro y lo dijo enfadada. Para ella el máximo responsable de lo ocurrido es el diseñador Willy Jorge "y tiene que pagar por lo que hizo". "Fue él quien colocó el fuego en el traje de su candidata, por su culpa yo estuve entre las llamas", añadió. Comentó, tras agradecer el apoyo y todas las muestras de cariño "del pueblo de Tenerife", del personal sanitario del Hospital Universitario y del Virgen del Rocío en Sevilla, del alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, de su comparsa Los Cariocas y de todos sus amigos, que ni Willy Jorge ni Magnolia Cruz, la aspirante cuya fantasía llevaba la pirotecnia, se han puesto en contacto con ella. "Magnolia lo ha pasado mal, pero yo peor, han sido los dos peores meses de mi vida. Pudo haberse puesto en contacto conmigo, pero no lo hizo. Willy Jorge tampoco", manifestó la joven.
La candidata contó que recuerda perfectamente aquella noche. "Fue un minuto que ya nunca podré olvidar. Sentía el fuego y mucho dolor en mi espalda. No podía escapar del traje. Pero solo vi una cara, la de mi diseñador, Víctor Manuel Díaz. Fue él quien me salvó la vida, nadie más. Durante un mes y medio no era consciente de nada. Cuando me desperté estaba en una habitación acristalada. Solo podía hablar con mi familia a través de un telefonillo sin tocarlos ni sentirlos. Estuve dos meses sin ver a mi pequeña, a mi hija", dijo.
Saida informó de que le han realizado 11 operaciones de injertos de piel, que pronto la volverán a operar y que aún le queda mucho camino porque la rehabilitación es muy dura. No puede mover los brazos. Indicó que tienen que vestirla, que bañarla, que darle de comer, pero aseguró que tiene fuerzas para seguir luchando. Incluso, anunció que el próximo año se volverá a subir al escenario del Carnaval, que quiere ser Reina de la fiesta de Santa Cruz y que no se cansará hasta conseguirlo. Y quiere hacerlo con sus diseñadores, Víctor Manuel Díaz y Carolina Hernández, solo con ellos. Saida comentó que sigue siendo carnavalera y comparsera, a pesar de todo. También dijo que no descarta acudir a platós de televisión para contar su historia, sobre todo para que nunca se vuelva a repetir.
Saida reconoció que aunque intenta estar bien, a veces le cuesta. "No puedo trabajar, no puedo hacer casi nada. Es muy duro. Antes tenía una vida normal y ahora estoy así. Intento hacer mi vida, estar con mi gente, con mi hija, pero esto es tan doloroso", añadió.
Su madre ayer ante los medios no pudo contener las lágrimas, apenas podía hablar. "Era la primera vez que iba a una Gala del Carnaval y salí de allí con mi hija muriéndose. En un minuto cambió toda mi vida. Al principio no me dijeron toda la verdad. En la ambulancia del Recinto Ferial no me dejaban hablar con Saida, verla. El alcalde no me contaba lo que sucedía, aunque después ha estado a mi lado y al lado de Saida en cada momento, llorando con nosotros como un niño. Le agradeceré toda la vida lo que ha hecho por nosotros", manifestó.
Contó que lo único que le preguntaba a los médicos era que si su hija se iba a morir. "Y me dijeron que podía ser que Saida no saliera adelante, que se me muriese. Me agarré a Dios y rogué con todas mis fuerzas que mi pequeña sobreviviera. Durante dos meses estuvimos mi marido y yo sufriendo cada minuto por si nuestra niña se nos iba. No podíamos tocarla ni darle la mano ni decirle lo mucho que la queríamos. El día que me dijeron que mi Saida sobrevivía fue el más feliz de mi vida, la volví a traer al mundo", añadió Dulce. Dijo que el sufrimiento que han sentido no se puede explicar con palabras. "Nadie tiene ni idea de lo que es esto. Ver que tu niña se te escapa y que no puedes hacer nada", declaró.
Pero la tristeza continúa en el rostro de Dulce, porque dice que Saida no es la de antes, ya no es su pequeña "divertida" y "sonriente". "Se quedó con nosotros, pero no es mi Saida. Confío que con el tiempo podamos recuperarla, que vuelva a ser la que era", manifestó. Dulce disculpó a su marido por no estar presente, pero ha sido operado del corazón. Demasiado dolor ha sufrido esta familia. "Por lo menos ha sido solo una familia, porque pudo haber afectado a muchas personas. Solo pedimos que esto no se vuelva a repetir", declaró la madre de Saida, quien además aprovechó para manifestar que nunca se debió haber permitido el uso de fuegos en un traje. "Para una fantasía de una Reina no hace falta nada, sino imaginación. ¿Por qué se permitieron los fuegos, por qué?", comentó.
Dulce Hernández también quiso dejar claro que Saida regresó a Sevilla para la rehabilitación no porque en el Hospital Universitario de Canarias la tratasen mal, sino por culpa de la psiquiatra del Hospital Virgen del Rocío, que "le dio el alta antes de lo debido". "La psiquiatra dijo que Saida ya estaba bien y que podía seguir siendo tratada en la Isla. Sin embargo mi niña cada vez estaba peor, el dolor, los recuerdos. Temíamos que también se pusiera malita de la cabeza, no solo de su cuerpo. Y por eso decidimos regresar a Sevilla, porque era mejor para la mente de Saida", explicó su madre.
Por su parte, el abogado de Saida Prieto, Juan José Rodríguez Martín, comentó que de momento la joven candidata solo se ha personado en el procedimiento judicial como parte perjudicada. "Veremos qué ocurre con la instrucción del caso y ya veremos qué medidas tomaremos a continuación. Todavía es muy pronto para hablar y lo único importante ahora es que Saida se cure y que esté bien", añadió. De todas formas, además de recordar que hay dos imputados, el diseñador Willy Jorge y el gerente del Organismo Autónomo de Fiestas, Francisco Trujillo, también dijo que el Ayuntamiento de Santa Cruz es consciente de que "directa o indirectamente es responsable del daño que ha sufrido Saida".
Después de una hora de rueda de prensa, Saida se quejaba del dolor. Ya no podía más. Estaba cansada. Solo una vez una leve sonrisa se dibujó en su rostro. Tampoco pudo sonreír al irse.

Eloísa Reverón

Saida Prieto: “Me han destrozado la vida”

saida prieto, rueda de prensa, gala reina del carnavalSaida Prieto, la joven candidata que sufrió un accidente que casi le costó la vida en la Gala de Elección a Reina del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, por primera vez dio su versión de lo sucedido esa noche y lo hizo en una multitudinaria rueda de prensa en el despacho del que es su representante legal, el abogado Juan José Rodríguez. Estuvo acompañada por el letrado y por su madre, y se presentó bajo el halo de una aparente serenidad que, a medida que fue transcurriendo la rueda de prensa, se fue viendo salpicada de lágrimas, de duras y amargas afirmaciones pero también de esperanza en el futuro.

La joven comenzó leyendo un comunicado en el que agradeció el apoyo recibido durante todo este tiempo. Dio las gracias a la solidaridad de los tinerfeños y de los canarios, al apoyo del Ayuntamiento y especialmente a la del alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, a los hospitales que la atendieron, tanto el Universitario de Canarias como el Virgen del Rocío de Sevilla, y especialmente al cirujano plástico Cristino Suárez, así como a sus patrocinadores (Parque Bulevar y DIARIO DE AVISOS) y a su comparsa, Los Cariocas.

Después de los agradecimientos llegó el turno para la firmeza: “He sufrido mucho y lo he pasado muy mal. Han destrozado mi vida, pero por mí y por mi hija voy a luchar hasta el final, caiga quien caiga, pese a quien le pese y cueste a quien le cueste”. Así de contundente se mostró la joven, que finalizó el comunicado diciendo: “Espero que lo que me ha pasado a mí no se repita nunca”.

Saida leyó estas palabras con convicción y con un deje de amargura en su voz que denotan el mal momento vivido y los que, como reconoció, aún le quedan por vivir en la larga recuperación que le queda por delante a lo largo de los próximos meses. Hasta 11 operaciones son las que se ha sometido y al menos le quedan dos intervenciones más.

CAUSA DEL SUCESO
Ante la pregunta de a quién responsabilizaba de lo ocurrido en la noche del 6 de febrero, la joven no dudó un segundo: “Al diseñador del otro traje (Willy Jorge)”. “Él fue el que provocó que mi traje acabara envuelto en en llamas” añadió Saida para continuar afirmando: “Si él es el máximo responsable, el que provocó el fuego que dio lugar a todo, es él quien tiene que pagar por lo sucedido”.

La joven reconoció que tiene muy presente lo que ocurrió esa noche y recuerda cómo sus diseñadores (Carolina Hernández y Víctor Manuel Díaz, Cavi Lladó) y el técnico de sonido “fueron los únicos que avanzaron hacia mi traje para poder salvarme la vida”. “Ellos fueron los que me salvaron la vida: Víctor, Carolina y ese chico”. Saida insistió en este punto a lo largo de la rueda de prensa: “Víctor me salvó la vida, mi diseñador corrió hacia mi traje e intentó quitarme todo lo que tenía encima”.

No fue hasta semanas después de estar ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de Sevilla cuando comenzó a ser consciente de lo que le había sucedido: “En un momento te estás abrasando, viendo como no podía escapar pero solo te das cuenta cuando te ves en la UCI, sedada y entubada”.

En cuanto a su estado actual, Saida explicó: “Por ahora no tengo que volver a Sevilla, me estoy recuperando aquí, asisto a rehabilitación y me queda un largo camino por delante”. En el relato de su día a día, la resignación asomó en la voz de la joven: “No puedo mover los brazos, me visten, me desvisten, me bañan y hacen la comida. El ver que antes podía hacerlo todo y que, de repente, son otros los que tienen que hacerlo por ti y que quieres y no puedes, es difícil, muy díficil”.

Diario de AvisosNatalia Torres

Saida acusa a Willy Jorge de romperle la vida

El despacho del abogado Juan José Rodríguez se tornó en la tarde de ayer en un plató de Televisión Canaria para invitar al resto de medios de comunicación a una rueda de prensa en la que habló por primera vez Saida Prieto, candidata a reina del Carnaval que resultó quemada en la gala de febrero.

Flanqueada por su madre, Dulce Hernández, y por el letrado contratado la semana pasada -uno de los abogados que ha ganado uno de los pleitos de Las Teresitas-, Saida comenzó leyendo un comunicado de agradecimientos, incluyendo al HUC. Ayer aclararon que si volvió a Sevilla no fue por la mala atención recibida en el HUC, sino por la siquiatra del Rocío, que le dio el alta antes de tiempo, dijo la madre de Saida.

El comunicado terminó con un párrafo que marcó el inicio de su batalla judicial: "Lo he pasado muy mal. Han destrozado una vida. Por mí y por mi hija voy a luchar hasta el final caiga quien caiga, pese a quien pese, cueste lo que cueste", para añadir: "Como si tiene que caer Willy Jorge o el gerente". Preguntada sobre si había recibido la llamada de Willy Jorge y de la joven que vistió la fantasía de la que salió el fuego, Saida se mostró parca, y hasta dolida, al asegurar que no recibió su llamada, a diferencia del resto.

Durante 50 minutos, Saida y su madre intentaron trasladar también los sentimientos vividos durante estos meses: "Mi hija permaneció encerrada en un zulo de cristal". "Lo primero que dijo Saida cuando abrió los ojos en Sevilla fue: ¿Dónde están los bomberos? ¿Por qué se apartó la gente?".

Saida señaló a Willy Jorge, autor de la fantasía de los fuegos artificiales, como el "máximo responsable de lo ocurrido", para sentenciar: "Me lo tienen que pagar", por más que su abogado dijera que solo se han personado como parte afectada, y no como acusación, para luego elogiar el trato del alcalde. "En el recinto me dijeron que mi hija tenía cuatro quemaduras leves y un ataque de ansiedad", añadió Dulce.

Saida ha sufrido 11 operaciones y está pendiente de dos más. "Apenas puedo levantar mis brazos. Me tienen que bañar, hacer la comida... Tampoco puedo trabajar", y no descarta hablar en televisión.

"Si el año que viene puedo, estaré de nuevo encima de un escenario", dijo Saida, tanto como componente de su comparsa, Los Cariocas, como aspirante a reina: "No quiero que ese sueño me lo vuelvan a arrebatar; lo haré con mis diseñadores".


Humberto Gonar