Según explica una de las impulsoras de esta iniciativa, antes esta tradición se celebraba todos los años, pero en los últimos tiempos nadie acudió disfrazado a la primera institución. Por ello, varias personas decidieron motivar al resto para que volvieran vestidos de viudos y viudas para decir adiós al Carnaval capitalino.
“Se está trabajando con normalidad, aunque disfrazados”, asegura una de las empleadas que ha decidido ir ataviada como una viuda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario