Puerto de la Cruz celebró anoche las bodas de oro del maratón masculino -precisamente ayer, 8M- Mascarita Ponte Tacón, que batió récord de público, con más de 35.000 personas que desbordaron las calles comprendidas entre la plazoleta de los Reyes Católicos -donde se realizó desde las ocho de la noche la inscripción de participantes-, a la plaza del Charco. Mientras se inscribían, Lupita, el presentador y promotor del maratón, alimentaba el espectáculo con ese verbo no apto para menores.Un total de 441 corredores, el mismo número que en 2018, se registraron en el maratón; 882 tacones, al menos al inicio del recorrido que sorteó los adoquines del paseo de San Telmo y la calle Santo Domingo, para acabar en la plaza del Charco, donde tenía previsto actuar anoche la orquesta Billo's Caracas Boys. Entre los equilibristas del maratón carnavalero, el concejal de Urbanismo, Juan Carlos Marrero, con el dorsal 403; una quincena de componentes de la murga Cascarrabias, con Javi El Chileno al frente del grupo que simulaba ir en vespas; o los integrantes de Puertopotras, de Javier González, edil, en este caso de Deportes, con sus pelucas "galácticas". Una gran pantalla colocada bajo el balcón del ayuntamiento facilitaba seguir con detalle el devenir de maratón, pues el público desbordó las aceras, donde se formaron hasta tres y cuatro filas para animar a los participantes.
Cada paso era un desafío. Tacones de un mínimo de 8 centímetros y hasta más de 20 con los que caminar entre adoquines y, por si fuera poco, sortear obstáculos. Nunca una simple cinta plástica, con la que se limita una obra, había sido tan complicada de sortear; para las gladiadoras de Fernando Pérez, seguro que era una misión a tiro de "adoquín", no así para los más noveles. De las cintas, a las ruedas de coche, luego una pasarela y, de nuevo, al suelo. "Mañana Honorio no va a dar habío", comentó una vecina portuense. Para el deleite del público, casos como el grupo que formaba una tarta, un clásico ya del maratón: cada "trozo" sobre tacones y, cuando se da la voz, se unen y forman un pastel.



