
Rayko Santana, productor de un barrio costero de Gran Canaria, es durante el Carnaval la drag Grimassira Maeva, toda una estrella de las plumas, los trajes ajustados brillantes y el tacón, y uno de los personajes más queridos de las fiestas. Tanto es así, que hace dos años se alzó con el premio de la gala Drag Queen del Carnaval de Las Palmas, una de las más reconocidas a nivel internacional junto con las brasileñas. Aquel show de Grimassira Maeva no pasó desapercibido: reggaetón, naturalidad, emotivo mensaje oculto y sinvergonzonería en estado puro.
Pero, ¿qué llevó a un joven amante del hip hop a querer transformarse por las noches y hacer reír al público subido a plataformas imposibles? ¿Contó Rayko con el apoyo incondicional de sus más allegados? ¿Qué se ha de tener para conseguir el cariño con el que cuenta Grimassira?
¿'El' Drag Queen o 'la' Drag Queen?
Una vez maquillado, vestido, subido a las plataformas y puesta la peluca, ¿en serio alguien se plantea si decir ‘el’ o ‘la’? ¡Apaga y vámonos!
¿Drag queen se nace o se hace?
Drag Queen se quiere ser. Si quieres serlo, lo conseguirás.
¿Cuándo nace Grimassira Maeva?
Fue tras la ausencia de mi pareja artística, mi amigo y compañero. Juntos formábamos el dúo ‘Petardísimas’. Él respondía al nombre de Yassira y yo al de Grimassira. Falleció y fue mi manera de homenajearle. En un principio, mi intención era despedirme con ese show, dejar las trenzas, el reggaetón y las castañuelas aparcadas, pues no era fácil para mí enfrentarme a esos recuerdos. Pero cosas del destino, o de lo que cada uno quiera creer, fue Grimassira quien me hizo ganar a mí y a él, aunque no estuviera conmigo físicamente. Grimassira conquistó al público y tanto su familia como yo decidimos alargar un poco más la estancia a la malcriada que soy cuando me pongo las trenzas. Es una forma de tenerle siempre presente, recordar sus ideas y dar vida a eso que me regaló.