Quienes tienen amigos o familiares trabajando estos días en los hospitales, supermercados o fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado saben bien que la escasez de material de protección como mascarillas, guantes y gafas está poniendo en riesgo su salud ante la crisis sanitaria del Covid-19. Con el objetivo de revertir la situación han surgido en las Islas diferentes iniciativas para crear, de forma totalmente altruista, mascarillas que luego hacen llegar a estos profesionales. El único obstáculo que estas personas solidarias están encontrando en su camino es la escasez de telas adecuadas: principalmente, textil no tejido (TNT) y tejidos 100% de algodón.Ana Darias, química de laboratorio y directora de la Asociación Canaria de Alergias Alimentarias, y Esther Alfonso, violinista de la Orquesta Sinfónica de Tenerife, son amigas desde que estaban en el colegio. Estos días en casa y tras haber retomado la relación, se les ocurrió que podían aprovechar su dominio de la máquina de coser para hacer mascarillas.
Para conseguir los materiales necesarios, Ana y Esther han creado un grupo en redes sociales llamado ‘Mascarillas solidarias’ al que ya se han sumado más de 200 personas dispuestas a aportar tanto recursos materiales como mano de obra. Estas mascarillas, según cuentan las promotoras del grupo, no están enfocadas a la protección personal frente a virus o bacterias hacia uno mismo, pero sí “evitan que nuestros fluidos traspasen y contaminen a otro individuo en el caso de estar contagiados, son lo que conocemos como mascarilla quirúrgica de un solo uso”.
María del Carmen Triguero, una artesana que se dedicaba a realizar regalos personalizados para bautizos y comuniones, ha querido sumarse a esta iniciativa: “Yo empecé por mi cuenta, cosiendo mascarillas para intentar proteger a aquellas embarazadas que conozco y que tenían que seguir yendo a revisiones a los hospitales”, explica María.
