De León sostiene que "en la línea de que las fiestas no costaran cada año más a los chicharreros, se apostó por la fórmula de la participación de entidades y empresas privadas tanto en el Carnaval como en Navidades, Fiestas de Mayo, Día de Canarias y otros festejos, y en contrapartida, como es lógico, se reservaban dichos espacios como contraprestación para estas empresas, con un contrato de patrocinio, público y notorio".
Aun así, la concejala nacionalista advierte de que "la colaboración de estas empresas en los Carnavales y otros festejos del municipio no solo se circunscribe a su aporte económico, sino que, además, se han implicado con la cesión de infraestructuras para las fiestas, elementos muy costosos e imprescindibles".
"Precisamente en los años más duros y complicados de la crisis económica –prosigue De León-, pudimos mantener la calidad de las fiestas gracias a los acuerdos de colaboración con empresas privadas y bajo la idea de más con menos acuñada en aquel momento, lo que nos permitió incluso traer a artistas o montar infraestructuras sin aumentar presupuesto de la concejalía de Fiestas".





