El conocido carnavalero, lleva medio siglo participando en las fiestas, llegó a Las Cuatro Esquinas, donde arrancó su intervención, tocando el timple a ritmo de los populares temas Niña bonita y la Batea del gofio. Alexis Niz, convertido en Papa Revolutionary, le dio la bendición una vez nombrado alcalde arropado de la parranda carnavalera. Recorrió la historia de las carnestolendas de Arrecife en tres actos con paradas en Las Cuatro Esquinas, el Cabildo Viejo y el Quiosco de la Música.
Rememoró la ciudad "envuelta en salitre y brea, acariciada por alisios, adormecida en su siesta eterna" y despertando de su letargo para dar la bienvenida al carnaval con la llegada de los costeros para "correr los carnavales". No era época de lentejuelas, ni de purpurina ni de plumas, sino de forito, guitarra y timple y de "torrijas, buches de marrajos y parranda", del carnaval tradicional con "el hervidero de gente desde la Boca del Muelle hasta Las Cuatro Esquinas" y con "los buchazos por ´toíta´ la ciudad".
