
Olvido Gara (México, 1963) o lo que es lo mismo, Alaska, le puso ayer banda sonora a la Gala Drag con Nacho Canut, la otra parte de Fangoria, grupo con el que sigue retorciendo palabras de amor en el escenario. Se muestra comprensiva hasta con el obispo de Canarias, porque en cuestiones de humor, arte y transgresión, "los humanos no tenemos remedio".
Una vedete que triunfa en el cine y en televisión, iconos del Orgullo Gay como usted, DJ residentes en Brasil y hasta Mario Vaquerizo entre el público... ¿Qué está pasando aquí?
Pues que es Carnaval (risas) y que tienen ustedes uno de los mejores carnavales del mundo. ¿Le extraña acaso? No. Es normal. Antes, hace muchísimos años, cuando sólo existía la Gala de la Reina, el Carnaval tenía otro tipo de implicaciones culturales. No lo sé. Yo lo he conocido más a partir de la Gala Drag y eso ha ampliado muchísimo más el nivel de la oferta cultural que puede haber alrededor del Carnaval.
La fiesta es ya de interés turístico nacional y en cinco años aspira a obtener esta distinción en el plano internacional.
La burocracia supongo que tiene sus pasos, pero debería serlo ya. Y no sólo por la Gala de la Reina, que es espectacular, sino porque es un Carnaval completamente distinto al de Brasil o el de Venecia, que no tiene comparación. La Gala Drag es algo muy concreto que ha ocurrido aquí y en ningún otro sitio. No se trata de travestismo ni de transformismo. No es eso. Es un tipo de actuación, un tipo de aproximación artística diferente. Me imagino que es sólo cuestión de burocracia, de esperar los años hasta que llegue.