
El conflicto de los vecinos del parque Santa Catalina con el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria por los ruidos del Carnaval continúa sin solución 19 años después de que presentaran la primera queja. El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 5 ha dictado un auto que obliga a la institución a sacar los actos nocturnos fuera del parque y de sus alrededores, pero el gobierno local se resiste a acatar la decisión judicial al considerar que los propietarios del edificio Simón Bolívar número 5 carecen de un derecho subjetivo a decidir las "obligaciones y prohibiciones" del municipio. Por eso la Corporación, tras conocer ayer la medida cautelar de suspensión, anunció que recurrirá el auto ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), con la finalidad de dejarlo sin efecto para celebrar las carnestolendas tal y como están programadas.
Para ello apelan a la proyección social e "internacional" de estos festejos, considerados Fiesta de Interés Turístico de Canarias por la "gran" respuesta de participación ciudadana, así como a la existencia de un "riguroso plan de seguridad y sonido" para "minimizar" las molestias a los residentes. El Ayuntamiento, según explica en un comunicado, informará de ese plan a la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJC en el recurso de apelación que tiene previsto interponer la próxima semana, aunque ha avanzado que se centra en la regulación del tráfico, un dispositivo especial de limpieza, otro de seguridad, y un estudio sobre la incidencia de la contaminación lumínica y los ruidos en el parque de Santa Catalina, su entorno y Vegueta, al objeto de cumplir los límites fijados en la ordenanza local.
El Ayuntamiento "espera", como "miles" de personas, que la Sala de lo Contencioso Administrativo acepte su recurso para que el Carnaval de 2015 se celebre "con total normalidad". De hecho, durante el día de ayer no se dio ninguna orden para paralizar la actividad o alterar la planificación inicial, pues los operarios municipales continuaron con el montaje de los chiringuitos en la Plaza de Las Islas Canarias, entre la marquesina y el intercambiador de guaguas, que es una de las zonas afectadas junto al Parque Santa Catalina, la Rambla Juan Rodríguez Doreste y la Plaza Comandante Ramón Franco.