Una semana después de que haya finalizado el Carnaval más
participativo de la historia, la primera teniente de alcalde y concejal
de Seguridad, Zaida González (PP), hace balance de la actuación en
seguridad y emergencias en una fiesta que sigue siendo de las más
seguras del mundo, entre otras cosas, “por la forma sana que tiene
nuestra gente de divertirse y los datos de asistencia del Hospital del
Carnaval así lo demuestran”. Y es que, “a lo largo de 10 días, se han
atendido a 681 personas, una cifra que no es nada comparada con el
volumen total de la gente que vino al Carnaval”, destaca González.Así, los datos muestran que, de esas 681 atenciones, 303 fueron por intoxicaciones etílicas y 51 por drogas, 134 por caídas y traumatismos y 44 por agresiones. “A pesar de que creció el número de asistentes al Carnaval, las atenciones solo crecieron en 61 personas con respecto a 2018. Por eso, insisto en felicitar a la gente que solo viene a disfrutar del Carnaval”. En cuanto a los menores, se atendió a 131, la mayoría también por excesos con el alcohol.
Ante imágenes como la del joven que se subió a una farola e intentó colgarse de las luces de la fiesta, cayendo estrepitosamente al suelo, la concejal admite que, precisamente esas son las cosas que se pretenden evitar con las campañas de prevención que se hacen cada año. “Hay gente que no es consciente de que se les puede acabar la diversión inmediatamente y no solo por acciones como la de este joven, también por las de las que se se suben a carritos con ruedas o a lo alto de los muros”, detalla la concejal de Seguridad.

