
Halloween se nos ha implantado con mucha fuerza en nuestra tierra , que por cierto, todo sea dicho, tiene muchos detractores costumbristas que desean que no nos olvidemos de la tradición de los “finados”, donde las castañas y recordar a nuestros seres queridos que ya no están, eran la seña de identidad. En Halloween salen a la calle los zombies, brujas, momias, poseid@s,... Bueno un Carnaval en noviembre. Y a los canarios que nos gusta poco una novelería, la aceptamos con todo el agrado del mundo.
Muchos son los grupos de Carnaval que aprovechan esta fiesta para realizar en sus locales reuniones terroríficas con sus componentes, familiares, simpatizantes,… Una de las de mayor afluencia de gente, fue la realizada por la Murga Zeta Zetas en el Mercado de la Salud y donde hicieron convivencia con MasQLocas y Burlonas, siendo bastantes murgueros sedientos de “sangre” en esta fiesta terrorífica. Las murgas infantiles como TriquiTraquitos, Mamelones o El Cabito optaron por ambientar sus locales como si de la casa de la Familia Monsters se trataran, con telarañas por doquier.
Aprovechar que ya el Carnaval se acerca para tener una tarde o noche diferentes con sus componentes. Después de todo el esfuerzo que realizan durante los ensayos, día tras día y semana tras semana.