La evolución de la epidemia del Covid-19, o coronavirus, en los últimos días ha terminado por extenderse también a las fiestas locales de muchos pueblos y ciudades del Archipiélago que tenían marcada esta semana en rojo para sus carnavales, tras la resaca de los celebrados en las capitales.Así, siguiendo las recomendaciones del Gobierno estatal y autonómico, en Tenerife se han suspendido eventos de la talla de los que organizan Candelaria o Arona, sin olvidar los de Granadilla de Abona y Santiago del Teide, además de los actos ya iniciados en Los Gigantes y El Médano.
A media tarde, el Ayuntamiento de Arona decretó la suspensión de los actos del Carnaval Internacional de Los Cristianos, que estaba previsto que comenzaran hoy y se extendieran hasta el próximo 23 de marzo, con la participación de miles de personas, tanto vecinos como visitantes. El año pasado fueron, en total, más de 125.000.
El Consistorio aronero lleva en permanente coordinación con las autoridades sanitarias del Estado y de la Comunidad Autónoma desde que aparecieron los primeros casos de Covid-19 en España, adaptándose en todo momento a las recomendaciones de los expertos. Tanto el alcalde José Julián Mena, como la edil de Fiestas, Pura Martín, subrayaron que “si bien es cierto que suspender el Carnaval supone paralizar una actividad importante para el municipio, la seguridad de nuestros vecinos y visitantes ha sido y será la prioridad para el Gobierno de Arona”, dijeron, mientras Mena no descartó, dependiendo de la evolución de la epidemia, que el Carnaval pudiera trasladarse a otra fecha cercana.








