Una de las labores de las concejalas y concejales de un ayuntamiento es presentar mociones y abordar temas en las comisiones de control. Dichas iniciativas han de estar justificadas por su interés público, general y deben permitir hacer avanzar a la sociedad. Ningún tema tiene veto, todos entran en la terna de susceptibles de ser modificados, discutidos, repensados y debatidos. Es preciso, a tenor de los acontecimientos en torno a la iniciativa de Asunción Frías sobre el carnaval, asistir a los representantes públicos en su derecho y deber anteriormente mencionado. La labor realizada por un representante público, tampoco tiene que estar sometido a tergiversaciones, manipulaciones o ridiculizaciones para poder tumbarlo más fácilmente, creando una alerta social totalmente interesada.Asunción Frías planteó un debate sosegado y tranquilo sobre el sexismo en las galas del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife y lo hizo extensible a otras fiestas como las Fiestas de Mayo. No pidió eliminar ninguna gala, ningún acto concreto, sino que incidió, además en preguntas y repreguntas, en que se trataba del arranque de un diálogo social en pro de definir nuestro modelo de Carnaval. Pese a ello, los que quieren apropiarse de los actos que son del pueblo, sacaron su maquinaria a pasear (no se pierdan el vídeo):









